Leyenda Moros y Cristianos

EL PEQUEÑO MORO Y SU BANDA

Había una vez un pequeño moro que necesitaba a 5000 personas que quisiesen formar parte de su banda para conquistar un pequeño pueblo: Mojácar. Cuando encontró a las 5000 personas emprendieron rumbo hacia Mojácar, cuando llegaron allí sentían miedo y no querían encontrarse con nadie. Llegaron a la Kábila Alhama Mudejar donde el ambiente para ellos era agradable. Siguieron andando por las calles de Mojácar y se encontraron con una enorme puerta donde eran todos cristianos, y a ellos eso no le gustó mucho. Con miedo, el pequeño moro se acercó a uno de los cristianos que estaba allí y le preguntó que donde estaba el Rey Moro y el cristiano le dijo que en la torre que estaba en esa misma plaza se encontraba el Rey Moro. Llegaron a la torre y tuvieron que esperar un buen rato porque los guardias le tuvieron que cachear; y, se dieron cuenta de que los guardias eran Cristianos, y se extrañaron porque pensaban que los Cristianos y los moros eran enemigos y no se ayudaban. Legaron donde estaba el Rey Moro y le dijeron que si los Cristianos y los Moros eran enemigos. El Rey empezó a reírse y con una voz ronca de tanto reírse dijo: De eso hace ya 500 años, ahora no hay guerras ni enemigos , sólo Kábilas y amigos. El pequeño moro y su banda pensaron que no deberían conquistarles nada y que deberían ayudarles y se amigos. El Rey Moro le dijo que si querían traerse a su familia y amigos y que le quería presentar a su mejor amigo, El Rey Cristiano, Los Reyes y el pequeño Moro y su banda se fueron ha visitar las Kábilas y Cuarteles y fueron amigos para siempre.

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